Alguien dijo...:
“... no somos tan malos ni tan buenos, ni tan sabios
ni tan ignorantes, nada es tan lindo ni tan feo,
nada es muy blanco ni tampoco muy negro.
Pero estar atentos porque muchos simulan ser
ángeles y son demonios..."
Bienvenidos !!!
Octubre
de 2005
En estos últimos días, al igual que en muchos
puntos del País se está hablando sobre el
funcionamiento del Plan de Emergencia.
La
expectativa que generó en muchos uruguayos es
muy importante.
El Plan de Emergencia indudablemente no ha
funcionado como se esperaba, quizás por falta de
experiencia de los actuales gobernantes y
también porque superó el numero de inscriptos.
Hoy en nuestro Uruguay de cada tres ciudadanos
uno está bajo la línea de pobreza, este no es un
dato menor.
Algunos han intentado hacer “piquetes”, al no
tener respuesta principalmente del ingreso
ciudadano $1390 y otros por ejemplo se han
encadenado. También en los medios hemos
escuchado reclamos y malestar.
Los coordinadores han dialogado con la gente, al
igual que lo han hecho los principales del
Ministerio de Desarrollo Social. Esta actitud
logró que mediante el acercamiento, las posturas
y actitudes de la gente hayan quedado en el
intento y no han llegado a mayores.
La pregunta que nos hacemos es cual o cuales
son los motivos de este presente y razonando
consideramos que una de las fallas es el lento
proceso de resolución y respuesta por parte de
los técnicos del Ministerio. Otro punto es la
demora del nombramiento oficial de los
coordinadores, razón por la cual no podían hacer
declaraciones públicas o actuar con la autoridad
necesaria. Por ultimo, la falta de un lugar
físico para poder informar, asesorar y
tranquilizar a la población, fundamentalmente a
la más sumergida.
Ahora bien, de la misma manera que muchos
uruguayos tienen instaladas sus ilusiones en
este gobierno y en el Plan de Emergencia, no
debemos olvidarnos que hay otro gran número de
uruguayos hombres y mujeres, que tenemos las
mismas esperanzas y no estamos inscriptos en el
PANES.
Si
razonamos juntos, las cifras indican que un
millón de personas están bajo la línea de
pobreza, esta cifra asusta cuando somos tres
millones y poco más. Si continuamos con este
análisis, pobres o de “clase media” debe haber
un millón y medio de personas que también tienen
necesidades laborales, sanitarias, culturales y
sociales. Frente a esto existe la posibilidad,
que de la misma manera que muchos están
intranquilos por no haber recibido el ingreso
ciudadano, hay otros que tenemos el mismo
derecho a ponernos nerviosos por no conseguir
trabajo, por ejemplo. Sin embargo no realizamos
piquetes, no nos encadenamos y no salimos a la
opinión pública constantemente a decir lo que
nos parece. Todos deseamos y queremos para
nosotros y nuestros hijos un mejor país, pero
también hay que darle el tiempo necesario a los
gobiernos para que puedan lograr sus objetivos.
El presente indica que el tiempo lo tiene Tabaré
Vazquez junto a su equipo de gobierno. Esto no
implica darle carta libre, debemos entre todos
controlarlo y cuestionarlo. No podemos
permitirnos que unos “pocos” decidan los temas y
el destino de los “muchos”. Estamos convencidos
que el tan promocionado “cambio” lo
construimos entre todos.
Por ultimo espero que no se olvide este
gobierno que muchísima gente depositó su
esperanza, apostó al cambio y no quiere sentirse
defraudada.
Gabriel Gonz.