EL PLAN
DE EMERGENCIA EN SAN JOSÉ :
UNA MIRADA
COMPROMETIDA
Escribe:
Silvia Cabrera Edila
Departamental EP FA NM
Últimamente
en San José, mucho se ha dicho y hablado
críticamente en relación al Plan de Emergencia
que viene poniendo en práctica el gobierno
nacional. Llueven las críticas, se escuchan
todos los días demandas por doquier y realmente
una se siente afectada porque comprende a
cabalidad la angustia y la ansiedad de quiénes
tienen la imperiosa necesidad de ser asistidos
por dicho Plan.
Hemos trabajado denodadamente
por terminar con los gobiernos de los Partidos
tradicionales en nuestro país, justamente porque
considerábamos que creaban la pobreza y después
inventaban los merenderos y los comedores y
queríamos darle a la población de nuestro
querido Uruguay otras oportunidades de trabajo y
realizaciones personales, que jamás fueron
pensadas desde los ámbitos gubernamentales.
Durante muchísimos años los frenteamplistas nos
dijimos: una prioridad sin dilaciones es la
lucha por la superación de la pobreza y ahora
en esa lucha estamos, acompañados de ciudadanos
progresistas y de gente de todo pelo que ha
comprendido que con tantos uruguayos viviendo de
manera tan inhumana
( muchos de ellos en la más absoluta indigencia)
es imposible hacer avanzar al país.
Pero más allá de las buenas
intenciones nos hemos encontrado con tanto
desorden en el Estado y un grado de deterioro
tan profundo de nuestra sociedad, que aplicar
aquellas propuestas se ha vuelto realmente muy
complicado.
No obstante, a pesar de todos
los pesares, a pesar de todas “las contras”, el
Plan de Emergencia sigue avanzando, sigue
sacando de la marginación a miles de uruguayos
porque ha contado en especial con el compromiso
absoluto de todas las personas designadas a
tales efectos y de las personas que
voluntariamente se han ofrecido para esta
cruzada.
Ahora bien, en San José quizás
habrá movilizaciones muy fuertes (más
encadenamientos, piquetes, etc.) porque
aparentemente no conforman las explicaciones que
los posibles beneficiarios han recibido de los
encargados de implementar el Plan y por lo tanto
pasarían a poner en práctica acciones más
“duras”.
Todo esto muy alentado por
algunos actores políticos, por algunos actores
sociales y también por algunos periodistas, que
echan leña al fuego en forma muy ligera, sin
tener noción -aparentemente- de los efectos que
sus irresponsables actitudes pueden generar.
Es que en este país y más ahora
con un gobierno progresista hay libertad de
expresión total hasta para decir cosas sin
fundamento alguno y todavía no se ha podido
avanzar “en la promoción de una educación para
comprender los medios que realmente nos libere”.
¿Qué quiero decir con la frase
entrecomillada? Quiero decir que nuestra fuerza
política se propone en el marco de un proyecto
cultural democratizador, nacional y popular,
que se impulse una política que desarrolle en
los ciudadanos la capacidad de interpretar los
mensajes de los que son receptores,
convirtiéndose en espectadores críticos, que
analicen la realidad directamente sin la
manipulación de intermediarios intencionados.
Así que, creo que con el Plan de
Emergencia se continuará tratando de
solucionar los problemas urgentes de la
población, tratando de enmendar todos los
errores que pueden darse en una puesta en marcha
de esas características y tengo confianza
además, que el gobierno progresista podrá
hincarle el diente a todos esos temas que son de
largo plazo, que requieren cambios culturales
profundos.
Han transcurrido 5 meses y medio
desde que se asumió el gobierno nacional y es
imposible reconstruir en días lo que se destrozó
en años.
En algunas cosas hemos andado muy
lento y eso es real: lograr los pases en
comisión para los coordinadores, lograr un local
en nuestro departamento para la oficina local
del MIDES, etc. lo que ha generado retraso para
el cobro de los beneficiarios, pero también es
cierto que nos hemos encontrado con mucha más
pobreza que la anunciada.
Parece que el promocionado
“Milagro Maragato” era inexistente porque
afloran los pobres por doquier…
Por lo tanto y para finalizar,
sabemos que vamos más lento que lo esperado y
estamos tratando de resolver los problemas que
enlentencen nuestra marcha.
Sabemos que tenemos muchos
actores políticos, sociales y periodísticos muy
“ansiosos” que demandan con urgencia las
soluciones que años de malas políticas y peores
prácticas.
Pero sabemos también que más
temprano que tarde, saldremos adelante porque se
está trabajando con mucha sensibilidad y esmero,
se está tratando de enmendar todos los posibles
errores, para que la ciudadanía tenga los
cambios que votó y recupere la esperanza
perdida.