Urbanas
Era una tarde como tantas del
año. Los obreros están trabajando en una calle
que se está bituminizando en la ciudad. Mientras
esto sucede, juega un niño en la orilla de la
calle con sus autitos y un mundo lleno de
aventuras y fantasía. En determinado momento se
le acerca un funcionario que estaba trabajando
con la escoba esparciendo las piedras que se
utilizan para la calle y sin motivo alguno le
dice al niño “Andate para tu casa no ves que
estás molestando, muchacho de mierda”.
Mientras esto sucedía el chofer
del camión del municipio que había visto lo
sucedido le grito a su compañero, le increpó por
su acción fuera de lugar y le dijo “Que te pasa,
él no te molesta para nada, hace tu trabajo y no
insultes a nadie. No ves que acá la gente es
buena y además el niño no te hizo nada.” Dicho
esto el funcionario miró a su compañero, se
mordió para no contestarle y continuó con su mal
humor. Mientras tanto el niño sin entender lo
que pasaba miraba a los hombres mientras iba
camino a su casa.